Pollo a la Pimentón

El pollo con paprika es un plato sabroso y muy apetitoso que combina la ternura del pollo con la fuerza aromática y ligeramente picante de la paprika. Esta especia, típica de la cocina húngara, es conocida por su sabor intenso y el color vibrante que aporta a las alitas de pollo con paprika. Fácil de preparar, pero capaz de sorprender a tus invitados con una nota especiada.

Ingredientes para 4 personas

  • 2 pechugas de pollo
  • 8 alitas de pollo
  • 2 cebollas
  • 2 dientes de ajo
  • 1 pimiento rojo
  • 200 ml de caldo de pollo

Cómo hacer pollo con paprika en sartén

  1. Corta las pechugas de pollo en cubos.
  2. Corta finamente las cebollas y pica el ajo.
  3. Corta el pimiento rojo en tiras.
  4. En una sartén grande, calienta un poco de aceite de oliva a fuego medio-alto.
  5. Añade las alitas de pollo y cocínalas hasta que estén bien doradas por todos lados. Retíralas de la sartén y resérvalas.
  6. En la misma sartén, añade los cubos de pechuga de pollo y cocínalos hasta que estén dorados. Retíralos de la sartén y resérvalos junto con las alitas.
  7. En la sartén, añade un poco más de aceite de oliva si es necesario y sofríe las cebollas hasta que estén translúcidas.
  8. Añade el ajo picado y cocina por un minuto más.
  9. Añade el pimiento rojo y cocina hasta que se ablande.
  10. Baja el fuego a medio-bajo y añade la paprika dulce y la picante.
  11. Mezcla bien para integrar las especias con las verduras.
  12. Vuelve a poner el pollo (tanto las pechugas como las alitas) en la sartén y añade el caldo de pollo.
  13. Lleva a ebullición, luego baja el fuego y deja hervir a fuego lento durante unos 20-25 minutos, hasta que el pollo esté completamente cocido y la salsa se haya reducido ligeramente.
  14. Añade la nata para cocinar, mezcla bien y deja cocinar otros 5 minutos.
  15. Ajusta de sal y pimienta al gusto.
  16. Decora con perejil picado antes de servir.

La mezcla de pechuga y alitas de pollo con paprika ofrece una variedad de texturas y sabores que enriquecen el plato. Las alitas añaden un elemento jugoso y delicioso, mientras que la pechuga de pollo permanece tierna y absorbe bien los sabores de la paprika. Puedes servir este plato con guarniciones como arroz pilaf, patatas asadas o una simple ensalada mixta.

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