
La tarta de calabaza es un postre de orígenes antiguos, que hunde sus raíces en la tradición culinaria norteamericana. La calabaza, con su característico sabor dulce y su textura cremosa, se ha demostrado como un ingrediente perfecto para la elaboración de tartas. Desde el principio, esta preparación se convirtió en un imprescindible durante la temporada otoñal, especialmente en la ocasión del día de Acción de Gracias.
Ingredientes para 1 tarta
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Cómo hacer la tarta de calabaza
- Precalienta el horno a 190°C.
- En un bol grande, mezcla la pulpa de calabaza, los huevos, el azúcar, la nata, la canela, la nuez moscada, los clavos de olor y la sal hasta obtener una mezcla lisa y homogénea.
- Extiende la masa brisée en un molde para tartas de unos 24 cm de diámetro y vierte el relleno de calabaza dentro.
- Hornea la tarta durante 50-60 minutos, hasta que el centro esté bien cocido y la superficie tenga un ligero dorado.
- Deja enfriar completamente antes de servir.
- Puedes decorar la superficie con un poco de azúcar glas o canela.

Una vez fuera del horno, la tarta de calabaza se revela como un verdadero festival de sabores otoñales. Para realzar al máximo los sabores de la tarta, puede servirse tibia o a temperatura ambiente, tal vez con una bola de helado de vainilla o una generosa porción de nata montada. Para un toque aún más otoñal, se puede acompañar con una salsa de caramelo, una crema de mascarpone o una compota de manzana.