La shakshuka es un plato colorido y sabroso originario del Norte de África, pero muy popular en Israel. Se trata de huevos al sartén, cocinados en una salsa de tomate, pimientos, cebollas y especias. La combinación de sabores dulces, ácidos y especiados hace de la shakshuka un plato único e irresistible.
Prepara la salsa: En una sartén grande, calienta el aceite y sofríe la cebolla finamente picada y el ajo machacado.
Añade las verduras: Incorpora el pimiento cortado en tiras y los tomates en cubos. Cocina durante unos 10 minutos, hasta que las verduras estén tiernas.
Condimenta: Añade pimentón, comino, chile en polvo, sal y pimienta. Mezcla bien.
Crea los nidos: Haz pequeños huecos en la salsa y rompe los huevos dentro.
Cocina: Cubre la sartén con una tapa y cocina a fuego medio-bajo durante unos 10-12 minutos, o hasta que las claras estén cuajadas y las yemas aún suaves.
Sírvelo: Decora con cilantro fresco picado y sirve caliente con pan fresco para mojar.
La shakshuka es un plato muy versátil y popular en muchas culturas. Sus orígenes son inciertos, pero se cree que nació en el Norte de África y luego se difundió por todo el Medio Oriente. En Israel, la shakshuka se ha convertido en un plato nacional y se consume en desayuno, almuerzo o cena.