África
Las especias africanas están llenas de historia y aportan a los platos un sabor envolvente. Desde el calor del chile en la mezcla berberé hasta el aroma de las mezclas para cuscús, estas especias transforman cada plato en un viaje hacia tierras y culturas lejanas. Desde el cuscús marroquí hasta el tajine argelino, déjate sorprender por los sabores africanos.
-
Berberé - 60g
Precio de lista €10,50 EURPrecio de listaPrecio unitario / porPrecio con descuento €10,50 EUR -
Clavos de olor
Precio de lista €8,90 EURPrecio de listaPrecio unitario / porPrecio con descuento €8,90 EUR -
Clavos de Olor Molidos
Precio de lista €8,90 EURPrecio de listaPrecio unitario / porPrecio con descuento €8,90 EUR -
Ras el Hanout - 60g
Precio de lista €10,50 EURPrecio de listaPrecio unitario / porPrecio con descuento €10,50 EUR -
Jengibre en Polvo
Precio de lista €8,90 EURPrecio de listaPrecio unitario / porPrecio con descuento €8,90 EUR -
Tajine - 60g
Precio de lista €10,50 EURPrecio de listaPrecio unitario / porPrecio con descuento €10,50 EUR -
Harissa - 50g
Precio de lista €10,50 EURPrecio de listaPrecio unitario / porPrecio con descuento €10,50 EUR
Sabores africanos: cómo usar las especias tradicionales
Descubre más sobre las especias africanas
Las especias africanas tienen una larga y fascinante historia que atraviesa siglos de comercio, culturas y tradiciones culinarias. Desde el Norte de África, influenciado por las rutas comerciales mediterráneas, hasta África oriental, cruce de intercambios con Asia, estas especias han sido el centro de un intercambio cultural muy rico. Utilizadas no solo para dar sabor a los alimentos, sino también con fines medicinales y rituales, las especias africanas representan una parte fundamental de la cocina local, caracterizada por sabores intensos y únicos.
¿Cuáles son las mejores especias africanas?
Las especias típicas de África ofrecen una ventana a un mundo de sabores intensos y tradiciones milenarias. En este viaje culinario exploraremos algunas de las mezclas más icónicas del continente, utilizadas en platos llenos de historia y cultura. Cada mezcla encierra aromas únicos que transforman cada plato en una experiencia sensorial.
Berberè: el alma de la cocina etíope
El berberè es una mezcla de especias originaria de Etiopía y Eritrea, caracterizada por un sabor intenso y ligeramente picante. Contiene ingredientes como peperoncino, jengibre, cilantro, comino y fenogreco. Se utiliza comúnmente en la preparación del plato tradicional etíope, el doro wat (estofado de pollo), pero también se adapta perfectamente a platos de carne o verduras, aportando un sabor profundo y aromático.
Ras el Hanout: lo mejor de Marruecos
El ras el hanout es una mezcla de especias marroquíes, cuyo nombre significa literalmente "lo mejor de la tienda". Esta mezcla varía según el productor, pero generalmente incluye ingredientes como canela, cúrcuma, jengibre, cardamomo y clavo de olor. Es un elemento esencial para dar sabor a platos como el couscous y el tajine, aportando una combinación de sabores dulces y especiados.
Tajine: para sabores profundos
El tajine no es solo el nombre del tradicional recipiente de terracota, sino también del plato mismo, típico de la cocina del Norte de África, especialmente de Marruecos. Es una mezcla de especias que incluye jengibre, cúrcuma, comino y otras especias aromáticas. Esta mezcla se utiliza para preparar guisos de carne (como cordero o pollo) o verduras, cocinados lentamente en el típico recipiente cónico, que permite conservar todos los sabores y aromas en su interior.
Harissa: el aroma picante de Túnez
La harissa es una pasta de chile picante muy popular en el Norte de África, especialmente en Túnez. Se prepara con chile, ajo, comino y cilantro, creando una salsa densa y picante, usada para acompañar platos de carne, couscous o verduras. Su intensidad picante puede variar, pero siempre se caracteriza por un sabor fuerte y especiado, perfecto para quienes aman el picante.
African Rub: para parrilladas con sabor intenso
El African Rub es una mezcla de especias inspirada en los sabores del continente africano, perfecta para marinar carne y pescado. Contiene una mezcla de especias como comino, cúrcuma, canela, cardamomo y chile, creando un equilibrio entre sabores dulces, ahumados y picantes. Es ideal para parrilladas y cocciones lentas, aportando a los alimentos una corteza crujiente externa y un sabor profundo.
Viaje por las recetas africanas tradicionales
En Etiopía, hay un plato que calienta cuerpo y espíritu: el estofado de pollo. Preparado en ocasiones especiales, el pollo se cocina lentamente a fuego bajo en una salsa rica en aromas intensos que se esparcen en el aire y convierten la comida en un rito de convivencia.
En la cocina marroquí, la tradición está representada por el tajine. Su aroma comienza a difundirse desde las primeras fases de la cocción: el cordero o el pollo, combinados con frutos secos y verduras, se transforman en una sinfonía de sabores que envuelve los sentidos. Cada bocado es suave, jugoso, lleno de influencias dulces y especiadas, todo ello encerrado en la olla de terracota que mantiene intactos los aromas durante la cocción lenta.
Viajando más al norte, en Túnez, el cous cous es una institución. No es solo un plato simple de sémola: su sabor se enriquece con verduras coloridas y trozos de carne sabrosa que se deshacen en la boca. Se acompaña con salsas picantes que elevan el gusto a un nuevo nivel, brindando una experiencia intensa, casi explosiva.
En Sudáfrica, la tradición culinaria se manifiesta al aire libre, alrededor de una parrilla, donde las carnes se asan lentamente, absorbiendo sabores ahumados y especiados. El barbecue sudafricano no es solo una forma de cocinar, es un ritual social, un momento en que la carne se convierte en protagonista, con su corteza crujiente y el interior jugoso, que habla de convivencia y calidez humana.
